El éxito de toda empresa es directamente proporcional a la armonía de su fuerza laboral

El Contrato Individual de Trabajo

Contrato

Primordialmente es el pacto entre un trabajador y un empleador, el primero hará un trabajo personal y subordinado a favor del último, quien como retribución por ese servicio pagará un salario; lo que deberá ser preferentemente plasmado en papel, para dejar estipuladas las condiciones en que se desempeñará ese trabajo y la forma como se retribuirá; con apego a la normatividad laboral aplicable.

El contrato de trabajo tiene una función y un alcance que van más allá de un simple clausulado o un "acuerdo de voluntades", pues representa una auténtica garantía laboral a favor del trabajador, que no obstante también será de gran utilidad al patrón, pues de su contenido se desprende entre otros aspectos las funciones específicas, horario de labores, lugar de labores, monto del salario, forma y lugar de pago, entre otros.

Como dato curioso podemos aseverar que el contrato más común sin duda es el contrato individual de trabajo, más que el contrato de arrendamiento para casa habitación, tanto más que el contrato de una tarjeta de crédito; en este caso al momento de firmar la solicitud, de ser aceptada, estamos consintiendo las condiciones de un contrato muy complejo cuyas cláusulas están inmersas, en letra diminuta, en la solicitud, un rasgo que comparten los contratos indicados es que deben constar por escrito para que en caso de controversia se pueda exigir su cumplimiento.

Contrato Plasmado

El contrato de trabajo es el más común, aun cuando en la realidad la mayoría de ellos no esté plasmado en un papel, a diferencia de los otros contratos el de trabajo existe por la prestación de un servicio personal subordinado de un sujeto a otro, a través de una remuneración, si se unen estos elementos basta para presumir su existencia; desde esa perspectiva y si observamos con cuidado advertiremos que a cualquier parte que volteemos habrá de facto contratos de trabajo: ya sea en el minisuper de la esquina, en la gasolinera, en la cafetería, en el valet parking, en el autolavado, en la casa misma con las personas del servicio doméstico; los vínculos laborales existirán con que haya un trabajo personal, subordinación, a cambio de un pago.

La subordinación es la facultad del patrón para disponer de la fuerza del trabajador, física o intelectual, en tanto que éste deberá obedecer las instrucciones del patrón de acuerdo al trabajo pactado, es decir, se trata de la simple posibilidad de mandar a un tercero para hacer diversas tareas en beneficio propio; por ejemplo, el ayudante del mecánico o la persona que a pie o en vehículo reparte comida o medicinas; quienes podrán recibir propinas de los clientes, lo que no exime a los empleadores para remunerarles con por lo menos el monto del salario mínimo general vigente.

El contrato de trabajo tiene tres supuestos de duración, por obra, tiempo determinado o indeterminado, la Ley Federal del Trabajo estipula que si no hubiese indicación en el contrato respectivo, la relación será por tiempo indeterminado. (véase: La Estabilidad en el Trabajo)

Para que un contrato de trabajo exista no requiere estar plasmado en algún papel, de ahí que si hay un vinculo laboral es conveniente que esté por escrito, pues en el ejemplo del ayudante del mecánico o del repartidor deberá tenerse certeza cuales son sus obligaciones, su jornada laboral, los días de descanso, el salario fijo que percibirán, su hora para comer, periodos vacacionales, porcentaje de la prima vacacional, aguinaldo, etc.

Trabajador

Sorprenderá a muchos que en una relación aparentemente informal y espontánea como la que hay entre un mecánico y su ayudante, el chalán tendrá derecho a los conceptos citados, porque le asiste ese derecho pues se trata de un vínculo de trabajo; así como esa relación hay muchísimas y la gran mayoría sin un documento de por medio, omisión que entraña consecuencias indeseables para el patrón, en caso de practicarse alguna inspección de trabajo o acontecer un juicio laboral; porque el que no exista contrato por escrito es responsabilidad que la Ley le atribuye al patrón.

El artículo 25 de la Ley Federal del Trabajo dispone que el documento donde conste el contrato individual de trabajo deberá contener por lo menos: I. Nombre, nacionalidad, edad, sexo, estado civil y domicilio del trabajador y del patrón, (datos de ambos contratantes); II. Si la relación de trabajo es para obra o tiempo determinado o tiempo indeterminado (duración); III. El servicio o servicios que deban prestarse, los que se determinarán con la mayor precisión posible (funciones del trabajador); IV. El lugar o los lugares donde deba prestarse el trabajo; V. La duración de la jornada (horario de trabajo); VI. La forma y el monto del salario; VII. El día y el lugar de pago del salario; VIII. La indicación de que el trabajador será capacitado o adiestrado en los términos de los planes y programas establecidos o que se establezcan en la empresa. Otras condiciones de trabajo, tales como días de descanso, vacaciones y demás que convengan el trabajador y el patrón.

La Ley establece la obligación del empleador para tener el contrato donde estén contenidas las condiciones de trabajo, en caso contrario una de las consecuencias será que de haber un juicio laboral se tendrá por presuntivamente cierto lo que asevere el trabajador; esto es delicado para el patrón, pues la práctica común de muchos pseudo abogados, "Coyotes", sabedores de la inexistencia del documento que los desmienta, demandarán el pago de salarios exorbitantes (muy superiores a los verdaderamente pagados), horas extras derivadas de un horario excesivo de trabajo (horas que nunca se trabajaron), días de descanso semanal o festivos (que nunca se laboraron), entre otras, para obtener el mayor lucro posible a costa del patrón.

Juicio Laboral

Por el otro lado, ya sea por desconocimiento o inadecuado asesoramiento, hay patrones que estilan hacer firmar a sus trabajadores contratos de trabajo, con condiciones de trabajo inferiores a las previstas por la Ley, pactando no pagar aguinaldo, no disfrutar vacaciones, en donde a pesar que se señale una jornada excesiva se dispone que se pagará como jornada ordinaria, incluso que el trabajador se compromete a separarse de su empleo bajo ciertas circunstancias, o abstenerse de demandar en caso de ser corrido. Pero la legislación laboral garantiza unas condiciones mínimas a favor de los trabajadores, por lo cual, aunque en el contrato se establezcan condiciones inferiores en perjuicio del trabajador, éstas se tendrán por nulas, es decir no serán válidas; por el contrario, sí en el contrato se establecen condiciones superiores a las mínimas establecidas en la ley, es decir, en beneficio del trabajador, estas nuevas disposiciones serán las que regulen la relación de trabajo.

Como hemos visto, no es necesario que se celebre un contrato de trabajo, para que exista relación laboral; al referir la Ley que no importa la forma que se dé al contrato de trabajo para que éste exista, significa que incluso puede celebrarse un contrato de trabajo de manera verbal; siempre se presupondrá la existencia de un contrato de trabajo entre quien presta un servicio personal subordinado y quien lo recibe.

Vinculo Laboral

Si existe un vinculo laboral es importante que esté plasmado en un documento, que armonice las disposiciones aplicables a las condiciones de trabajo y a la labor que desempeñará el trabajador para el patrón; es decir, con el adecuado asesoramiento en sus derechos y obligaciones el patrón podrá con la asesoría apropiada diseñar un contrato de trabajo que satisfaga sus necesidades, sin contravenir la Ley y en consecuencia sin perjudicar al trabajador.

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